La primera marca registrada en Chile: historia del registro de marcas
¿Cuál fue la primera marca registrada en Chile? La respuesta nos lleva a una ley de 1874, a un registro de vinos de 1877 que aún se conserva y a siglo y medio de historia marcaria. Te contamos qué se sabe realmente, qué se perdió en el camino y qué nos enseña esta historia sobre el valor de registrar tu marca hoy.

La primera marca registrada en Chile: historia del registro de marcas
| 📌 Respuesta directa: el registro de marcas en Chile nació con la ley de marcas de fábrica y de comercio del 12 de noviembre de 1874. Los primeros asientos de ese registro no se conservan, por lo que la identidad exacta de la primera marca registrada en Chile es un dato perdido para la historia. Lo que sí sabemos con certeza: el registro más antiguo que conserva INAPI es “Santa Rosa de Los Andes”, inscrito el 26 de junio de 1877 a nombre de Napoleón Meneses, para la fabricación de vinos y licores. |
Antes de la ley: marcas sin registro en el Chile del siglo XIX
La protección de la creación en Chile es más antigua que el propio registro de marcas. La Constitución de 1833 ya garantizaba a autores e inventores la propiedad exclusiva sobre sus creaciones, y en 1840 entró en vigencia el primer decreto sobre patentes: la primera patente chilena se concedió ese mismo año a Andrés Blest, por un “método para hacer el Ron en Chile”. Las marcas tuvieron que esperar tres décadas más.
Eso no significa que no existieran. La Historia gráfica de la propiedad industrial en Chile, publicada por INAPI y disponible en Memoria Chilena, reproduce una marca usada en Chile en 1870 por The Singer Manufacturing Company, el gigante de las máquinas de coser, antes incluso de que existiera una ley que la amparara. El problema era evidente: sin registro, no había derecho exclusivo que hacer valer ante los tribunales.
1874: la ley de marcas de fábrica y de comercio
El 12 de noviembre de 1874 se aprobó el proyecto de ley que creó en Chile un registro de marcas de fábrica y comerciales, abierto tanto a marcas nacionales como extranjeras. La ley distinguía entre marcas de fábrica —las que se colocaban sobre objetos elaborados o fabricados en Chile o en el extranjero— y marcas comerciales, usadas por los comerciantes sobre las mercaderías que vendían. Incluso regulaba cómo debían identificarse: con la leyenda “Marca de Fábrica” o las iniciales “M. de F.”, y “Marca Comercial” o “M.C.”, según el caso.
Hay detalles de esa ley que suenan sorprendentemente modernos. El registro otorgaba un derecho exclusivo a su titular, contemplaba sanciones para quien falsificara o adulterara una marca ajena, exigía publicidad para las transferencias y establecía una vigencia renovable de diez años: exactamente la misma duración que rige hoy bajo la Ley 19.039.
Otro dato notable: el flamante registro no quedó en manos de un ministerio, sino que, según documenta el propio INAPI en su historia institucional, funcionó en la oficina de la Sociedad Nacional de Agricultura. Recién con el tiempo pasaría a los ministerios y, mucho después, a un organismo técnico especializado.
¿Cuál fue la primera marca registrada en Chile? La respuesta honesta
Aquí corresponde ser transparentes: no existe certeza documental sobre cuál fue exactamente la primera marca registrada en Chile tras la ley de 1874. Los asientos iniciales no llegaron hasta nosotros, y ninguna fuente oficial identifica al primer solicitante.
Lo que sí existe —y está certificado por INAPI— es el registro de marca más antiguo que se conserva: el 26 de junio de 1877 se inscribió la marca “Santa Rosa de Los Andes”, concedida a Napoleón Meneses para la fabricación de vinos y licores en Los Andes. Así lo consigna expresamente el propio INAPI: se trata del registro marcario más antiguo que guarda el Instituto en sus archivos. Es, para todos los efectos prácticos, la marca fundacional del sistema chileno.
Que la primera marca conservada sea de vinos no es casualidad. Los registros antiguos están dominados por vinos, licores y piscos: en 1882 se concedió la primera marca de pisco, a José María Goyenechea de Copiapó, y en 1901 se registró el pisco “El Minero”, en Coquimbo. La identidad comercial chilena nació, literalmente, en una botella.
Línea de tiempo: de 1874 a INAPI
| Año | Hito del sistema marcario chileno |
|---|---|
| 1833 | La Constitución garantiza a autores e inventores la propiedad exclusiva de sus creaciones |
| 1840 | Primera ley de patentes; se concede la primera patente chilena |
| 1874 | Ley de marcas de fábrica y de comercio: nace el registro de marcas (12 de noviembre) |
| 1877 | Se inscribe “Santa Rosa de Los Andes”, el registro de marca más antiguo conservado |
| 1925 | Decreto Ley N° 588: primer texto integral de propiedad industrial (patentes, marcas y modelos) |
| 1931 | Decreto Ley N° 958 unifica la legislación; el pisco obtiene su denominación de origen |
| 1991 | Entra en vigencia la Ley 19.039 de Propiedad Industrial, que rige hasta hoy |
| 2005 | La Ley 19.996 moderniza el sistema conforme a los acuerdos de la OMC |
| 2009 | La Ley 20.254 da vida a INAPI, que inicia funciones el 1 de enero, reemplazando al antiguo Departamento de Propiedad Industrial |
En siglo y medio, el registro pasó de un libro manuscrito en una oficina gremial a una plataforma digital que en 2025 procesó más de 72.000 solicitudes. La administración cambió muchas veces de manos, pero la lógica de fondo es la misma desde 1874: quien registra, tiene el derecho.
Marcas centenarias: lo que la renovación mantiene vivo
La ley de 1874 ya contemplaba la renovación cada diez años, y ese mecanismo —intacto en la ley actual— es lo que permite que una marca sea, en teoría, eterna: mientras el titular renueve, la marca no muere.
El archivo histórico de INAPI está lleno de signos que acompañaron a Chile por generaciones: piscos, chichas, chacolíes y vinos registrados entre 1877 y 1922. Algunos desaparecieron con sus dueños; otros se convirtieron en activos valiosos. La diferencia casi siempre fue la gestión del registro: una marca centenaria no sobrevive por nostalgia, sino porque alguien pagó cada renovación a tiempo, como explicamos en renovación de marca en INAPI.
Qué nos enseña esta historia sobre el valor de registrar
La historia de la primera marca registrada en Chile deja lecciones plenamente vigentes:
- El registro existe porque el uso no basta. Singer usaba su marca en Chile en 1870, pero fue la ley de 1874 la que convirtió el uso en un derecho exigible. Hoy es igual, como explicamos en las ventajas de registrar una marca en Chile.
- Los registros tempranos quedaron en la historia. Napoleón Meneses no era una gran corporación: era un productor de vinos que llegó temprano. Su marca es hoy patrimonio documental del país.
- La marca es un activo. Ya en 1874 la ley regulaba las transferencias. Un signo registrado es propiedad: se licencia, se cede, se valoriza.
- El sistema premia la constancia. Diez años, renovación, otros diez. Las marcas centenarias lo lograron trámite a trámite.
Registrar hoy: más simple que en 1877, más urgente que nunca
Napoleón Meneses tuvo que inscribir su marca en un libro manuscrito; tú puedes presentar tu solicitud en línea ante INAPI y obtener resolución, en promedio, en menos de ocho meses. Pero nunca hubo tanta competencia: como analizamos en Marcas en Cifras INAPI 2026, en 2025 se presentaron 72.390 solicitudes, el volumen más alto de la historia, y el principio first to file —que en el fondo rige desde 1874— sigue premiando a quien presenta primero.
En 1877 bastaba con llegar a la oficina del registro; en 2026 hay que llegar antes que otros 72.000 solicitantes al año. Si estás evaluando dar el paso, en cómo registrar una marca en Chile: pasos y consejos explicamos el procedimiento completo.
🧠 Lo esencial de esta historia en seis líneas
| ✅ La ley de marcas de fábrica y de comercio se dictó el 12 de noviembre de 1874. |
| ✅ La primera marca exacta registrada bajo esa ley no se conserva: es un dato perdido. |
| ✅ El registro más antiguo que guarda INAPI es “Santa Rosa de Los Andes” (26 de junio de 1877). |
| ✅ Desde 1874 la vigencia es de 10 años renovables: una marca bien gestionada puede ser eterna. |
| ✅ INAPI existe desde 2009 (Ley 20.254) y hoy tramita en línea más de 72.000 solicitudes al año. |
| ✅ La lección de 150 años: el derecho es de quien registra, no de quien solo usa. |
Siglo y medio después de esa primera inscripción perdida, el mensaje es simple: las marcas que sobrevivieron fueron las que se registraron y se cuidaron con rigor. Registrar temprano, con la clase correcta y con asesoría especializada, es lo que separa una marca que trasciende generaciones de un nombre que cualquiera puede arrebatar.
Contáctanos en vonmarttens.cl si quieres que tu marca empiece hoy su propia historia: te ayudamos a registrarla ante INAPI.
Información de uso de IA: Este artículo fue escrito por miembros de nuestro equipo, sin embargo se utilizaron herramientas de IA con el objeto de mejorar la legibilidad y estructurar los textos para motores de búsqueda.
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